jueves, 3 de mayo de 2012

¿QUÉ ES LA LECTIO DIVINA?

                                                      Francesc Ramis Darder               




    La Lectio Divina es un antiguo itinerario para la lectura de la Biblia. Los padres de la Iglesia pusieron los fundamentos y los monjes medievales desarrollaron las diversas etapas de que consta. El siguiente método de lectura de la Biblia en grupo está inspirado en la Lectio Divina y consta de los siguientes pasos.

Introducción. Nos reunimos como grupo y antes de acercarnos al texto bíblico preparamos nuestro interior con una breve plegaria: “Habla Señor que tu Siervo escucha” (1 Sam 3, 10). Le pedimos a Dios que abra nuestros corazones para entender su Palabra y trasformar con ella nuestra vida.
 
1º Paso: Lectura atenta del texto (lectio). Alguien lee el texto en voz alta y después todos, durante cinco minutos, leen en silencio. Intentamos ver qué dice el texto, comprendiendo bien todas las palabras y ayudándonos con las notas de la Biblia. Compartimos en el grupo las dudas de comprensión que hayamos tenido.

2º Paso: Nos dejamos interpelar por el texto (meditatio). Alguien del grupo lee el texto en voz alta y después, durante diez minutos, todos lo leen en silencio. Cada uno se hace esta pregunta: ¿qué me dice el texto? para ver qué comunica la Palabra a nuestra situación personal, comunitaria, social ... .Después ponemos en común, con sencillez, aquello que la Palabra de Dios nos ha  comunicado.

3º Paso: La Palabra nos exige una respuesta (oratio-actio). Proclamamos la Palabra en voz alta y después, durante cinco minutos, cada una lee personalmente. Intentamos discernir qué respondemos a nuestra vida desde la Palabra que hemos escuchado. Observamos como la Palabra de Dios nos exige convertir algún aspecto de nuestra existencia. Compartimos con los hermanos el compromiso a que nos lleva la Palabra.

Conclusión. El encuentro termina con una oración conocida por todos (Padrenuestro, Salmo). En esta plegaria pedimos a Dios la fuerza necesaria para llevar a término el compromiso que nos ha exigido la lectura atenta de la Palabra de Dios. 

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