sábado, 7 de noviembre de 2020

¿QUÉ ES LA EUCARISTÍA?

 

                                                                         Francesc Ramis Darder

                                                                         bibliayoriente.blogspot.com


¿Qué notas tenía el “culto del Señor” que caracterizaba a la Iglesia primigenia que lo hacía tan novedoso para los conversos?

La celebración de la Eucaristía. Una vez recibidos el Bautismo y la Imposición de manos (Hch 8,15-17), los cristianos participaban de la Eucaristía. En la Primera Carta a los Corintios, Pablo, queriendo avivar la celebración comunitaria, recuerda la centralidad de la Eucaristía: “porque yo recibí del Señor lo que os trasmití: que el mismo Señor, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan, dando gracias, lo partió y dijo: ‘Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros; hacer esto en memoria mía’. Asimismo tomó el cáliz después de cenar, diciendo: ‘Esta copa es la Nueva Alianza en  mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en memoria mía’. Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga” (1Cor 11,23-26). Pablo escribió la carta desde Éfeso hacia el año 54; así pues, recoge una tradición muy antigua que, como él mismo sentencia, “recibió del Señor”, es decir, la recibió de la tradición inmediata de Jesús. Sin duda, la Eucaristía entronca con la misma vida y el ministerio de Jesús de Nazaret (cf. Mc 14,22-25).

    Los cultos paganos disponían de fiestas, romerías, y juegos en que el pueblo compartía el devenir de su historia; también los judíos contaban con solemnidades donde celebrar su fe; desde esta perspectiva, la Eucaristía deparaba también la ocasión para que la comunidad compartiera los avatares que trenzaban su vida. Ahora bien, entre los muchos aspectos que la caracterizan, Pablo alude por dos veces, en muy pocas líneas, a la expresión de Jesús “en memoria mía”, pronunciada respecto del pan y del vino. El término “memoria (anamnesis)” aparece siempre en contexto litúrgico (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25; Heb 10,3). El término griego “memoria (anamnesin)” constituye una traducción de la raíz hebrea “recordar (zkr)”; es decir, el empeño por hacer presente el pasado, el cual no puede seguir siendo jamás mero pasado, sino que se hace eficiente en el presente, como acontecía en el memorial de la Pascua (Ex 12,14; 13,3-8). De ese modo, el cristiano, abrazado a la teología del gozo, experimenta el auxilio de la presencia real de Dios y el gozo auténtico de la vida comunitaria.


No hay comentarios: